Sabías que...

Una persona con autismo puede presentar algunas alteraciones en su comportamiento como el
contacto visual (miradas) y la expresión facial (gestos).
Una persona con autismo tiene dificultades para percibir las emociones que expresan otras personas y para responder apropiadamente a eso.
Una persona con autismo puede desarrollar el lenguaje de manera tardía o algunos nunca lo desarrollan.
Una persona con autismo tiene dificultades para poder iniciar y mantener conversaciones con los demás

Una persona con autismo puede repetir palabras que se han acabado de decir, generando un lenguaje repetitivo.

Una persona con autismo tiene dificultades para presentar un juego realista y de imitación social.

Una persona con autismo tiene dificultades para cambiar sus rutinas.




Una persona con autismo puede presentar movimientos repetitivos sin sentido, sin propósito y sin finalidad.


Una persona con autismo tiene facilidad para localizar figuras ocultas, encontrar diferencias entre figuras, armar rompecabezas. Es decir, sus habilidades para ubicar visualmente en el espacio son relativamente buenas.


Una persona con autismo tiende a focalizar su atención en pequeños detalles y se le suele dificultar integrar información en un “todo” coherente y general.





Los niños con TEA pueden contar con unas buenas y, en algunos casos, excelentes habilidades memorísticas, como por ejemplo recordar sucesos que otras personas ignoran.



Una persona con autismo es sensible a ciertos estímulos auditivos, visuales, táctiles y olfativos.



Aunque el autismo no tiene un origen claro, se afirma que tiene causales ambientales y genéticos  







No hay comentarios:

Publicar un comentario